Por determinación humana, existe el esfuerzo y anhelo por concretar nuestros sueños antes de partir. Así nace la misión de nuestras almas por sellar nuestro camino para convertirnos en espíritu, en energía, en un círculo de amor y unificación interna con nuestro YO. En tiempos diferentes, en países distintos, tres personas se unen para madurar, crecer y finalizar aquello que dejaron sin terminar, darse cuenta de que tienen que continuar con su propio camino, a su propio rumbo, en su propio ritmo.

CIRCULOS parte cuando Antonio decide concretar uno de sus sueños, llevando a su madre a un viaje inolvidable, reflejando esa unión entre una madre y un hijo, y bautizando otro. Así Araceli sella en sus vacaciones, instantes perdidos por toda una vida. 

CIRCULOS narra la historia de Araceli, una mujer que llega a la vida íntima de su hijo sin saber que es homosexual y que vive con su amado y mejor amigo Daniel.  Con la sutileza de que nadie debe saber nada, aparece el verdadero enfrentamiento del Amor vs. Amor, uniendo esas tres energías en dos mundos diferentes, haciéndolo uno, a la manera y visión de ellos.

CIRCULOS refleja la impotencia de Antonio y Daniel por enfrentar los inconvenientes de su relación al encontrarse con Araceli en sus vidas. En ese mundo interno de los dos que no puede ser gritado, es palpado en la vida de sus amigos, quienes llevan la problemática a la dimensión de un mundo en el cual vivimos pero no vemos.

CIRCULOS abre una dimensión incontrolable de chispas, llamadas sentimientos; sentimientos que darán luz y que pueden llegar a cualquier ser humano y descubrir que probablemente lo más hermoso en este mundo sea el amor MATERNO. Mientras nos detenemos pensando en cual es nuestro verdadero AMOR, nuestra verdadera alma gemela, dejamos pasar el tiempo sin darnos cuenta que ese AMOR esta ahí desde que nacimos y Araceli nos lo deja saber.

Una Madre que sin tener claro la vida de su hijo, entra a su mundo homosexual, en el que está centrado “el regalón”, el más chico. Y entra en esa vida, que ella siente que debe recorrer sacando todas sus fuerzas, para cerrar un estrecho lazo con su hijo. Conciente e inconscientemente ambos, madre e hijo, logran unirse, logran sellar una paz casi inexplicable. No obstante Antonio siente que aún su madre no esta preparada para entender ciertas funciones diarias, que trata de modificar al llegar Araceli, no sabiendo que es él, quien no está preparado para ingresar a el mundo espiritual de su madre.

CIRCULOS es la relación especial que tienen Araceli y Antonio. Una relación que es marcada por el espíritu jovial de Araceli y la sensibilidad de Antonio. Antonio siendo homosexual, posee una sensibilidad autentica; el entendimiento de que su madre esta ahí, que sabe y no sabe, pero sin embargo no tiene la capacidad para darse cuenta que todo esta bien con ella. Como humano encarna a todos los seres que creen poder salir adelante en todos las situaciones. El siente tener el tiempo para compartir con su madre y atender profundamente a Daniel, quien si bien se entrega a Antonio, se siente confundido con su elección de vida.

Por eso Daniel siendo también extremadamente sensible, por su estado de poca aceptación y su creencia de que aún le gustan las mujeres, no logra entender la relación de madre e hijo. Ve a Antonio como su pareja y por ende no se relaciona con ellos, aunque en el transcurso de la estadía de Araceli, terminará amándola. Ahí también se refleja en la dimensión de Daniel, como la sensibilidad de un heterosexual es diferente a la del homosexual. Si tuviese que elegir entre su madre o salvar la relación con su pareja, seguramente priorizaría a su AMOR, su pareja. Esa es su culpa, porque deja robar su corazón por Araceli, y es ahí cuando entiende como se siente Antonio. Daniel lucha por no sentirse que es él quien se está alejando y ayudando a romper ese trío armado por la inocencia de una madre, que solo pretende cumplir con su misión, cerrar su último círculo.

Pero no solo Daniel es culpable de esos conflictos que aparecen en la relación de pareja entre ellos. Antonio posee también dolores internos que trata de esconder. El trauma que llevaba internamente al no aceptarse así mismo como homosexual, ante una sociedad tan estricta y en ciertos casos con valores tradicionales marcados. Creyendo haberlo olvidado es recordado por la llegada de Araceli.

Por eso asume un juego entre él y su Madre, de que algún día se casen, que además de tener un significado metafísico, también es un recurso que Antonio utiliza para despistar a su madre, sobre sus preferencias y que le nace en forma inconsciente.

Este juego psicológico, producido por estos dos personajes, se familiariza con cualquier situación humana. Llevan con sutileza sus vidas homosexuales y retocan como con pinceles y pintura sus situaciones, desde sus movimientos cotidianos a sus momentos de sexualidad, de manera a que lleguen a ser algo natural, algo normal, haciendo que la homosexualidad pase a un segundo plano y que la fuerza del amor entre ellos -Daniel y Antonio- sea lo principal, unida a la de Antonio y Araceli.

Araceli refleja no saber nada; su simpleza cautiva; pero ella ya ha vivido y no hay nada que le quede por descubrir, solo siente tener que llegar a darle una chispa, una luz, a Antonio, para que solo él se sienta tranquilo. Su energía es tan poderosa, que nos comunica y nos deja saber cuando es tiempo de llegar, de conocer, de entrar y de salir, de abrir y de cerrar un nuevo círculo.

Así somos capaces, de poder descubrir intuitivamente que algo nos llama, algo necesita de nuestra presencia, algo nos dice que estamos listos para iniciar un nuevo camino, un nuevo círculo, aunque ese círculo sea la muerte.

Y ahí está Araceli, que aparece para que lo entendamos un poco más, que nos diga que vamos a ir aprendiendo a cerrar círculos en esta vida, y solo sabremos cuando llegó el momento de concertar un círculo, cuando sintamos que nos cuesta cerrarlo, y que solo en cada comienzo de un nuevo círculo que abramos, podremos darnos cuenta que hemos avanzado en el aprendizaje, para que cuando ya no haya más círculos por cerrar, nos sintamos completos.

Por eso la riqueza de viajar con ella, descubrir cosas, lugares, culturas, elementos de aquellos que salieron de sus pueblos buscando nuevos horizontes y no pudieron regresar.

Los colores de esos paisajes son los colores de Araceli, sus momentos envueltos en toda una vida; amor y desamor, color, dialectos, acentos, que en definitiva representan el pasaje de cualquier humano intentando cumplir sus propósitos y requisitos para convencerse de que por aquí, pasó.

En CIRCULOS, el tiempo no existe y sí existe a la vez. Puede que cada lugar, (país), sea una culminación de momentos, cada color de cabello de Araceli, sea una vida, y esos cambios una verdadera aceptación de que se siente lista para partir.

La personalidad tan emocional y espiritual de Antonio se trastoca cuando éste toma contacto con su familia. De pronto Antonio se vuelve casi real. Hay algo en su pasado que lo hace descender de ese nivel que siente cuando toca a su madre. Hay un resquicio de miedo. Hay una grieta que está abierta desde hace mucho tiempo...y que logra cerrar. Hay emoción y dolor. Hay resquemor. Hay en cualquier caso, una fantástica historia, una historia de felicidades en un mundo de infelicidades.

Llegar a lo profundo, tocar ese "amor" a fondo; el "amor" de la madre tierra, el de nuestra MADRE.

Como dijo BORGES: "La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene."